Las energías renovables son inagotables, respetuosas con el medio ambiente y también muy interesantes a nivel económico. Gracias a estos factores se está produciendo, desde hace algunos años, un cambio de actitud hacia las mismas entre los propietarios, proyectistas técnicos y arquitectos.

Solar Térmica

La energía solar térmica  consiste en el aprovechamiento de la energía del Sol para producir calor  para la producción de agua caliente, ya sea agua caliente sanitaria, calefacción, o para procesos industriales.

El 29 de septiembre de 2006 entró en vigor en España el Código Técnico de la Edificación, que establece la obligatoriedad de implantar sistemas de agua caliente sanitaria (ACS) con energía solar en todas las nuevas edificaciones, con el objetivo de cumplir con el protocolo de Kioto, aunque puede ser sustituido por otros sistemas de energías renovables.

La energía solar térmica puede llegar a cubrir el 100% de las necesidades de ACS en una vivienda, y puede utilizarse para dar apoyo al sistema convencional de calefacción (caldera), apoyo que consiste entre el 10% y el 20% de la demanda energética de la calefacción.

Los períodos de amortización para una instalación solar térmica para ACS pueden rondar las 7-8 años, mientras que para calefacción se incrementan un poco más, sobre todo en zonas más frías. Estos períodos pueden reducirse en caso de que podamos contar con algún tipo de subvención para la instalación.